México. – El director general del IMSS, Zoé Robledo, provocó críticas tras asegurar que “la solución es no enfermarnos” cuando fue cuestionado sobre el persistente desabasto de medicamentos en unidades del instituto. Aunque afirmó que el IMSS mantiene un surtimiento del 97% y que “todas las claves están cubiertas”, sus declaraciones contrastaron con los reportes de pacientes, personal médico y organizaciones civiles que documentan faltantes en tratamientos esenciales, especialmente en oncología, urgencias y enfermedades crónicas.
Robledo invitó a medios a recorrer hospitales para verificar el abasto y señaló que algunas quejas corresponden a IMSS-Bienestar o al “4% pendiente de cubrir”. No obstante, especialistas apuntan a fallas en la planeación de compras, retrasos de pagos a farmacéuticas y cuellos de botella en almacenes —particularmente en Birmex— como factores que han agravado la crisis.
La escasez afecta medicamentos como insulina, amlodipino, levetiracetam y fármacos oncológicos, obligando a derechohabientes a adquirirlos por su cuenta y comprometiendo la continuidad de sus tratamientos. Personal médico también reporta falta de insumos y mayor presión laboral. Mientras el IMSS sostiene que el abasto mejora, organizaciones advierten que la situación podría empeorar con posibles recortes presupuestales para 2026.






