Apatzingán, Mich.— El conflicto entre el Ayuntamiento de Apatzingán y el Sindicato Único de Empleados al Servicio del Municipio de Apatzingán (SUESMA) se agravó en los últimos días, en medio de denuncias por despidos masivos, hostigamiento laboral y presuntas medidas represivas atribuidas a la administración municipal encabezada por la alcaldesa Fanny Arreola Pichardo.
De acuerdo con el sindicato, al menos 40 trabajadores han sido despedidos de manera injustificada, varios de ellos con hasta 27 años de antigüedad, y tan solo este viernes alrededor de 30 empleados habrían sido cesados. Los dirigentes sindicales advirtieron que existe el riesgo de que los despidos continúen el próximo lunes y alcancen hasta a 349 trabajadores, lo que consideran un golpe directo a una organización con más de 40 años de historia.
Los afectados señalan que los ceses son parte de una estrategia sistemática de acoso, hostigamiento, persecución sindical y discriminación laboral que han aumentado desde diciembre.
Incluso denuncian que hubo uso de la fuerza pública para desalojar a empleados de sus oficinas, lo que calificaron como una acción autoritaria y represiva. Asimismo, denunciaron que durante una mesa de negociación, la alcaldesa habría condicionado el cese del hostigamiento a la destitución de la secretaria de Conflictos del sindicato.
El conflicto se profundizó tras las protestas realizadas los días 4 y 5 de diciembre de 2025, luego de las cuales —afirman— comenzaron a levantarse actas administrativas de manera generalizada y se concretaron despidos como represalia por defender el Contrato Colectivo de Trabajo. El sindicato también denunció presiones y amenazas para obligar a trabajadores a abandonar el SUESMA e incorporarse a un sindicato minoritario.
A esto se suma la exigencia del gobierno municipal para que el sindicato entregue el Contrato Colectivo de Trabajo, lo que ha encendido las alarmas entre los empleados, quienes advierten un intento por desmantelar prestaciones laborales conquistadas a lo largo de 42 años de lucha sindical.
En redes sociales, el SUESMA ha difundido imágenes de su manifestación, donde se leían consignas como: “Defender el contrato colectivo es defender la ley”, “Manifestarse es un derecho constitucional”, “Exigir derechos no es motivo de despido” y “La 4T nos dejó sin trabajo y sin sustento para nuestras familias”. También cuestionaron el discurso de la llamada Cuarta Transformación y denunciaron represalias laborales.
Además, este sábado compartieron una fotografía sobre la difusión de un aviso oficial, presuntamente colocado en instalaciones municipales, en el que se ordena al personal permanecer de manera obligatoria en sus áreas de trabajo y tomar los 40 minutos destinados al consumo de alimentos dentro del mismo espacio laboral, prohibiendo salir durante ese periodo.
Ante la falta de diálogo con el gobierno municipal, el SUESMA exigió el cese inmediato del hostigamiento, la reinstalación de los trabajadores despedidos y la intervención del gobernador del estado, del Congreso local, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Secretaría de Gobierno y la dirigencia estatal de Morena, partido al que acusan de traicionar los principios de la llamada Cuarta Transformación.






