México. – México y Estados Unidos atraviesan un momento de tensión diplomática luego de que el Senado de la República detuviera la autorización para el ingreso de 29 marines estadounidenses que participarían en un intercambio de entrenamiento militar en territorio mexicano.
La decisión se dio en un contexto regional sensible y abrió cuestionamientos sobre la presencia y funciones de personal militar de EE. UU. en el país.
Especialistas señalaron que la medida no representa una ruptura en la cooperación bilateral en materia de seguridad, sino una reacción política temporal que refleja desconfianza momentánea. El objetivo del intercambio era capacitar a elementos de la Armada y del Ejército mexicano en operaciones especiales, con fines técnicos y formativos, sin relación con acciones ofensivas o capturas de líderes extranjeros.
Analistas recordaron que este tipo de ejercicios se realiza desde hace más de 20 años y siempre requiere autorización del Senado, con una presencia limitada y regulada de militares estadounidenses. Sin embargo, expertos de la UNAM indicaron que es la primera vez en el siglo XXI que una autorización de este tipo se pospone, lo que podría interpretarse como una señal de molestia política.
Desde la oposición, legisladores advirtieron que frenar el intercambio podría tener costos estratégicos y económicos, especialmente en el contexto de futuras negociaciones comerciales con Estados Unidos. Por ahora, la autorización permanece en pausa, sin que se haya cancelado de forma definitiva.






