Washington, D.C. — Con una votación cerrada de 51 a 50, el Senado de Estados Unidos aprobó este miércoles el ambicioso proyecto fiscal del presidente Donald Trump, que contempla recortes de impuestos, mayores gastos en defensa y control migratorio, y un nuevo impuesto del 1 por ciento a las remesas, lo que podría impactar directamente a países como México.
El vicepresidente J.D. Vance emitió el voto de desempate que permitió enviar la iniciativa a la Cámara de Representantes, donde se espera otra votación ajustada antes del 4 de julio, fecha límite marcada por Trump.
El plan, que extiende los recortes fiscales de su primer mandato y elimina impuestos a propinas, elevaría el déficit federal en más de 3 billones de dólares para 2034, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Para equilibrar, los republicanos proponen recortes a Medicaid, el programa de asistencia alimentaria SNAP y subsidios a energías renovables.
Posibles efectos en México
Expertos advierten que el plan podría tener efectos mixtos en México:
Janneth Quiroz (Monex) indicó que el aumento del gasto en EE.UU. podría impulsar la demanda de importaciones, favoreciendo a las exportaciones mexicanas. Sin embargo, los recortes de impuestos a empresas podrían reducir el atractivo del nearshoring hacia México, ya que las firmas podrían repatriar operaciones a EE.UU. El impuesto a las remesas no causaría una caída fuerte, debido a la inelasticidad del envío de dinero desde EE.UU., aunque podría moderar su crecimiento, señaló Monex. Gerónimo Ugarte (Valmex) alertó que sectores con alta participación de migrantes mexicanos, como construcción y manufactura ligera, podrían verse afectados si hay recortes de gasto público.
Riesgos económicos
Analistas también señalan que el paquete podría debilitar al dólar y afectar la calificación crediticia de EE.UU. debido al aumento del déficit y del techo de deuda, que llegaría hasta 5 billones de dólares.
Aunque el mercado espera que el estímulo fiscal genere mayor dinamismo económico, persiste la incertidumbre sobre su impacto real y la aprobación final en el Congreso.
La votación en la Cámara de Representantes será decisiva para el futuro de esta reforma que, de consolidarse, marcaría una nueva etapa en la política económica de Trump y afectaría tanto a ciudadanos estadounidenses como a millones de personas en países vinculados a EE.UU. económica y migratoriamente.






