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Relatos terroríficos de una derechohabiente de PENSIONISSSTE, Michoacán

Una inútil burocracia, plagada de los viejos vicios de los regímenes pasados que se niegan a morir; empleados de oficina, cuyo único objetivo es ver transcurrir el tiempo sin ton ni son; hasta que voltean a ver sus relojes para alistarse de inmediato a salir a comer, después de un tedioso y monótono trabajo, que es servir a un montón de personas; quienes paciente o impacientemente esperan a ser atendidas, para dar solución a esas pensiones tan anheladas, a las que todos, si tenemos un trabajo formal; o que por múltiples situaciones,aspiramos al final de nuestro trayecto de vida laboral. Ese es el colorido panorama que yo: una mujer de más de 70 años,  me encontré en semanas pasadas en las oficinas de PENSIONISSSTE, Michoacán.

La gran tramitología burocrática, la falta de sensibilidad por parte del personal y la carencia de una formación humana; son la puerta de entrada a esta indigna oficina. Me basta narrar en unas breves líneas, el difícil camino que  se tiene que recorrer, para que se te resuelva algo que por derecho te corresponde, pero que pareciera que uno se convierte en un limosnero; como si se tratase de pensiones cuantiosas, que conllevan todo un complejo proceso, imposible de resolver.

El primer día, acudí a las oficinas de la institución anteriormente referida; soy una mujer de más de 70 años; hace unos meses padecí la pérdida de mi compañero de vida, mi esposo;quien entregó más de 45 años a la Docencia en nuestra Máxima Casa de Estudios: La Universidad Michoacana; además, de que gran parte de su vida laboral, la realizó como funcionario público, a nivel federal. Un hombre entregado, íntegro y comprometido con su país. Además, de que fui intervenida del corazón un mes anterior, tengo varios otros achaques propios de la edad. Dichas oficinas, se ubican en la Macro– Plaza- Estadio; el lugar mencionado, se conforma con personal administrativo de 4 integrantes; así, como un vigilante, que a su vez funge como recepcionista. Ese día eran las 9:00 de la mañana; éramos 5 personas, yo era la última en haber llegado y se me dijo:

Pase con la Señorita (tomé un turno y esperé a que me tocara ser atendida); ella le dará una lista de los requisitos necesarios para iniciar su trámite. Así lo hice, y la chica me dio una lista con todos los requerimientos para iniciar el trámite de recuperación de la AFORE (Fondo de Retiro), que por ser la beneficiaria y viuda me corresponde realizar; para ese momento, ya eran las 13:00 horas. Me fui, pese a que habían transcurrido demasiado tiempo, entendí que la interesada era yo, y que no me quedaba más, que ser paciente.

La siguiente ocasión a la que acudí a continuar con ese engorroso trámite; llevaba toda la serie de requisitos que en días anteriores se me habían indicado; me presenté a las oficinas, y ese día recuerdo que me recibió el vigilante, que como lo dije, en líneas pasadas, también es recepcionista; le comenté que iba a hacer la entrega de la documentación que me habían solicitado la vez anterior; para ese momento, eran ya las 10:30 de la mañana. Había dos personas delante de mí; el vigilante me dijo que esperara y así lo hice hasta mi turno, como debe ser. En esa ocasión, me tocó ser atendida por la misma señorita que me había proporcionado los requisitos; le mostré que traía toda la documentación que me había solicitado y se la entregué, para que la revisara: con un tono de voz de enfado, me dijo: Señora, su documentación no está debidamente integrada, pues el comprobante de domicilio,  no debe ser de la luz, sino del agua; requiero que vaya de inmediato por él, y cuando regrese, se le atenderá; para ese momento, eran ya las 13:00 horas. Con la imposibilidad de salud que tengo, por la intervención del corazón a la que fui sometida el mes pasado, me apresuré lo más que pude y regresé a mi domicilio por ese comprobante, que según ella, me había hecho falta. Me dirigí de nuevo a las instalaciones, ya eran las 14:00 horas, fui directamente con la chica quien me había dado la instrucción de pasar tan pronto tuviera el documento que me faltaba; al acercarme, de forma despótica me gritoneó, diciéndome que debía esperar en la silla hasta que llegara mi turno.

Respiré profundamente, y a mi lado había 3 personas también en espera, una me dijo: vengo de Apatzingán; la otra,  yo de Lázaro Cárdenas; y la última, yo de Puruarán; con una sonrisa sarcástica me externaron: no se extrañe Señora, ellos están muy ocupados todo el tiempo, frente a sus computadoras, atendiendo sus redes sociales. Es la tercera vez que nosotros venimos, porque nunca paran de decirnos que algo nos falta, o que simplemente no está bien integrada la documentación. Se dieron las 15:00 horas, la chica mal humorada se levanta de su asiento para decir que se había caído el sistema, y que era un problemadesde las oficinas centrales, y por tanto, nos teníamos que ir, porque eso se resolvería en 3 días; con mucha impotencia, los ahí presentes, nos tuvimos que retirar.

La tercera vez a la que acudí a las oficinas, llegué a las 10:00 horas y pregunté por esa señorita que ya en dos momentos me había atendido; y que por cierto, no tuvo ni tantitasensibilidad con su trato hacia mí. El personal ahí presente, me comentó que se encontraba de vacaciones; y que llegaría hasta la semana entrante. Entonces proseguí y pregunté si alguien podía atenderme, para que me hicieran el favor de recibir toda la documentación que segura estaba, ya no tenía ningún inconveniente, sin embargo, me dijeron que me esperara a que fueran atendidas todas las personas que estaban ya antes que yo, siendo ya las 13:00 horas. Momentos posteriores, me atiende un joven; y al revisar la documentación,me dice que ya estaba completa, pero que el recibo del agua no lo aceptaban, por suerte traía el recibo de la luz; que la semana anterior, me habían comentado que era incorrecto conformara parte del expediente, según la chica que me atendió desde un inicio.

El joven procedió a escanear la información, y para ello, pasó aproximadamente una hora; en ese lapso, se acercó una compañera de éste y me comentó que me tomaría un vídeo y una firma electrónica, una hora y media ya había transcurrido; y la chica me dice que el sistema era nuevo, y que no me garantizaba que mi trámite quedaría iniciado; molesta, porque sus demás compañeros ya tenían su convivencia  acompañada de pizza, en uno de los cubículos de su flamante jefe; me pide que vuelva para el día siguiente, que porque además me faltaba el número de seguridad social de mi esposo; documento que de inmediato le exhibí en el momento, a lo que me responde, que ese no me servía. Ya cansada y harta de ver la arbitrariedad; la forma burlona, vulgar y grotesca con la que este equipo de personas se conducen; le levanté la voz, refiriéndole que tenía desde las 10:00 de la mañana ahí, y que eran las 15:30 horas; sin alimento; mientras que esta joven estuvo todo ese transcurso sin atender absolutamente a nadie, frente a su monitor contemplativamente; situación que la enfadó y con mala actitud me dijo: ya la registré, revise en su celular y en su correo electrónico en un mes, para ver si se registró. Salí con muchos sentimientos encontrados, como en cada ocasión en la que asistía: coraje, impotencia, desánimo, etcétera. Antes de retirarme, le pedí que me diera algún folio o registro y me dijo que no, que sólo esperara el mensaje a mi correo; en ese instante, entró el encargado de la oficina y le pregunta: ¿Recuerdas a el Señor “X”?, ella asienta con su cabeza, a lo que éste le pide: hazle cansado su trámite (con una sonrisa burlona en su rostro); a lo que esta chica, ni tardía ni perezosa para perjudicar al derechohabiente, toma el teléfono y hace una llamada, girando la instrucción que su jefazo había solicitado.

Ese día me retiré y hasta este momento no tengo respuesta concreta, ni certera de que seestá realizado satisfactoriamente mi trámite. Es importante mencionar, que esta bola de pésimos funcionarios, dependen directamente del ISSSTE; siendo servidores públicos, los que pareciera que tienen la consigna de hacer quedar mal al Gobierno Federal; no sólo por su ineptitud, falta de servicio público o nula sensibilidad; sino por su por su falta de ética, profesionalismo y sentido de pertenencia a un país que merece servidores de excelencia; más, ante un panorama distinto, donde se pretende barrer a esa escoria, que por años ha erosionado las instituciones de nuestro país.

Esta no es sólo mi historia, es la historia de muchos derechohabientes, que al igual que yo, día a día en distintas instituciones, se enfrentan a esa ineficiencia y malas prácticas de los ya enraizados, pésimos y corruptos servidores públicos; que se resisten a morir. Lo digo con orgullo, respeto y admiración, en un panorama donde hoy, la libertad de expresión es una realidad.

Señor Presidente de la República, Licenciado Andrés Manuel López Obrador, voté por Usted, por el cambio, por tener instituciones y servidores nobles, fraternos y sensibles; pero personajes como los que hoy exhibo en mi relato, pretenden denigrar la 4T, lo exhorto para que preste mucha atención, con este tipo de servidores públicos, principalmente en dependencias como: IMSS, ISSSTE y PENSIONISSSTE; de lo contrario, su administración no logrará los tan anhelados frutos que todos esperábamos con su llegada al poder; pues ellos pretenden la debacle de éste. Recuerde que son viejos lobos de mar y que por años alimentaron ese elefante reumático que Usted tanto menciona.

ATENTAMENTE UNA CIUDADANA MEXICANA