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Premian investigación sobre retina

Ciudad de México.- En un artículo publicado en Conacyt y escrito por Carmen Báez, informaron que una de las principales causas de ceguera en personas mayores de 50 años es la degeneración macular relacionada con la edad, un trastorno ocular que afecta la visión central y aguda. La revista Lancet estima que para 2020 cerca de 8.8 millones de personas en todo el mundo tendrán esta condición, pero a medida que la población crece y envejece esta cifra aumentará.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Gerardo Ledesma Gil, oftalmólogo y retinólogo del Instituto de Oftalmología Conde de Valenciana-Centro Médico ABC, unidad Santa Fe, explicó que aunque a nivel internacional la degeneración macular relacionada con la edad tiene gran importancia en los grupos de investigación, aún existen lagunas en el conocimiento de este padecimiento irreversible.



Lo anterior motivó al joven oftalmólogo a colaborar en el desarrollo de un protocolo de investigación para comprender más sobre los factores asociados al desarrollo de la degeneración macular y que consiste en encontrar la relación entre el trastorno ocular y las afecciones cardiovasculares.

El protocolo de investigación del doctor Gerardo Ledesma resultó ganador del Programa Global de Premios en Oftalmología financiado por Bayer. Los proyectos que apoya el programa se dividen en dos categorías: Formación médica e Investigación. El primero está dirigido a oftalmólogos interesados en continuar su carrera como especialistas en retina, a través del desarrollo de investigaciones innovadoras para mejorar la atención ocular y preservación de la visión en pacientes de todo el mundo. En 2018, Gerardo Ledesma formó parte de los cuatro  investigadores seleccionados en categoría de Formación académica.

El proyecto que plantea Gerardo Ledesma Gil se llevará a cabo en el New York Eye and Ear Infirmary of Mount Sinai y en Vitreous Retina Macula Consultants of New York, Estados Unidos, bajo la tutela de los doctores R. Theodore Smith y K. Bailey Freund, ambos oftalmólogos y retinólogos reconocidos en el área a nivel internacional. Las investigaciones iniciarán formalmente en enero de este año.

El desarrollo de la degeneración macular relacionada con la edad se atribuye a una compleja interacción de factores genéticos y ambientales como la edad, el tabaquismo, hipercolesterolemia y ateroesclerosis, entre otros. Pero de acuerdo con el oftalmólogo Gerardo Ledesma, la asociación entre los problemas cardiovasculares y la degeneración macular relacionada con la edad hasta ahora no es clara.

Para la investigación participarán 100 pacientes y 100 controles a quienes se les realizará una exploración oftalmológica completa, estudios diagnósticos auxiliares, historia clínica completa y se tomarán muestras de sangre para buscar biomarcadores de inflamación y realizar análisis genético.

“Nuestro interés como grupo de investigación es dilucidar si existe una relación entre la degeneración macular relacionada con la edad y las afecciones cardiovasculares, además de investigar los factores de riesgo que pueden predisponer a su desarrollo. Estudiaremos todos los factores de riesgo cardiovascular de pacientes con antecedentes de enfermedad coronaria como infarto, angina, prueba de estrés positiva, entre otros”, compartió.

¿Cómo se desarrolla la degeneración macular?

En la degeneración macular relacionada con la edad, el epitelio pigmentario de la retina y los fotorreceptores de la mácula se van degenerando de forma gradual hasta alcanzar un estado de atrofia, lo que conlleva una baja visual y pérdida de la visión central.

Las células del epitelio pigmentario son las responsables de transportar nutrientes, iones y agua, absorber la luz y proteger contra la fotooxidación. De acuerdo con Gerardo Ledesma, dichas células eliminan todo el material tóxico que se produce en la retina, cuando estas fallan, el material de desecho se acumula y ocasiona el deterioro de la misma. En la degeneración macular existen dos variantes: seca y húmeda.

“Se llama macular porque la mácula es la zona central de la retina, esta nos ayuda a ver mejor pero es ahí donde hay mayor número de fotorreceptores y, por ende, mayor número de desechos. En la modalidad húmeda, los vasos de la coroides, que están por debajo de la retina, pueden llegar a sangrar alterando su arquitectura y función, lo cual a largo plazo puede terminar en la formación de una cicatriz y pérdida de la visión. La variedad de la humedad se trata con medicamentos para evitar que progrese”, explicó.

Los principales síntomas de degeneración macular relacionada con la edad son: pérdida gradual de la visión central, distorsión de las imágenes y líneas rectas, condición conocida como metamorfopsia.

Aunque el desarrollo de la degeneración macular asociada a la edad es más frecuente en personas mayores de 50 años, la recomendación del médico oftalmólogo Gerardo Ledesma ante la presencia de cualquier síntoma, como baja visual, defecto de la visión central o visión distorsionada, es acudir a revisión con un especialista. Gerardo Ledesma también recomienda evitar factores de riesgo hasta ahora conocidos como el tabaquismo.

Actualmente, las posibilidades terapéuticas son variadas, pero las más utilizadas son medicamentos antioxidantes para la variante seca y los antiangiogénicos intravítreos para la forma húmeda.

“Contamos con varias opciones de tratamiento para la degeneración macular relacionada con la edad y sus complicaciones. Sin embargo, la prevención mediante una vigilancia estrecha en pacientes de riesgo nos permite realizar una detección temprana y evitar así una pérdida mayor de la visión”, señaló.

El joven especialista en retina y vítreo confía en que el proyecto de investigación a emprender a partir de este mes generará evidencia científica importante sobre la degeneración macular relacionada con la edad, y con ello expandir las líneas de investigación para esta condición.

“Esperamos que los resultados sean favorables y nos ayuden a entender mejor tanto las enfermedades cardiovasculares como la degeneración macular. Quizá más adelante podamos desarrollar nuevos abordajes terapéuticos y tratar de manera diferente esta condición”, finalizó.

Fuente: Conacyt