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Panóptico – La Opinión de Arturo Hernández Gutiérrez

Literalmente las fuerzas fundadoras de Morena en Michoacán quedaron arrinconadas, disminuidas a una expresión casi testimonial, con los resultados de la elección del sábado pasado de 120 delegados estatales al Congreso Nacional de la agrupación guinda.

Aunque Andrés Manuel López Obrador subestimo las irregularidades registradas antes y durante la jornada comicial en varios puntos de la entidad, no deben descartarse impugnaciones en cadena de los grupos perdedores.

A bote pronto y pragmáticamente, el neomorenismo tomó las riendas del partido, pero la suma de consejeros de esas corrientes (Alfredo Ramírez Bedolla, Carlos Torres Piña, Raúl Morón y Fidel Calderón) no implicará en absoluto la convergencia de intereses de cara a la renovación de la dirigencia del partido en Michoacán, otros puestos en el mismo y, sobre todo, la definición de candidaturas para 2024.

Un análisis simple pondría el acento en el hecho de que los cuatro grupos arriba mencionados tendrían un total de 90 de 120 consejeros.

Sin embargo, toda cohabitación cruza indefectiblemente por la cesión de cierto poder para tener márgenes de operación y control, más cuando se avecinan decisiones cruciales y los nuevos liderazgos morenistas tienen, en su mayoría, antecedentes perredistas poco inclinados a la negociación y sí al conflicto y la escisión.

Otro reto sustantivo del neomorenismo michoacano es levantar una estructura partidista sólida, congruente y confiable en esta primera etapa de un gobierno estatal que ha generado más de un cuestionamiento por alianzas con políticos de otros partidos

 que en un pasado reciente entregaron pésimas cuentas de los cargos públicos que desempeñaron.

En las boletas electorales de 2024 ya no estará el fundador de Morena. Ello implicara la selección de candidatos con mejores credenciales y credibilidad para repetir el triunfo de 2021.

La marca Amlo no arrojará mecánicamente 30 puntos de ventaja, aunque muchos de los neomorenistas y fundadores su autoengañen con ese escenario y paguen con resultados adversos la calentura ideológica que padecen.