Por Redacción Monitor Expresso
Estados Unidos a 29 de agosto de 2016.-“Este homicidio es el mayor acto diabólico que he visto en mi carrera”, afirmó el jefe de la policía de Albuquerque, Nuevo México, Gorden Eden, al conocer el caso de la pareja que asesinó a su hija de 10 años, no sin antes drogarla, violarla y estrangularla para luego amputarle los brazos, una pierna y envolverla en una sábana que intentaron incinerar. Todo, el día que cumplía 10 años de edad.
Michelle Martens, madre de la pequeña, Fabián Gonzáles, padre y Jessica Kelly, prima de éste, fueron acusados formalmente del aberrante homicidio de Victoria Martens, luego de que las autoridades la encontraran dentro de una bañera envuelta en una manta.

Cuando los oficiales llegaron a la casa, tras una llamada de emergencia de una vecina, encontraron a Martens, que estaba sangrando en la cabeza, y a Gonzáles, también herido y con un ojo golpeado.
Según declararon, Jessica Kelly, la prima, despertó a Michelle golpeándola por lo que ambos salieron del apartamento antes de que les ocasionara más daño.
“Un completo desprecio a la vida humana y una traición por una madre”, añadió el oficial al referirse al caso.
La comunidad espera de las autoridades una condena ejemplar para estas tres personas, mientras levantaron un improvisado altar a las afueras de la vivienda donde ocurrió este macabro crimen, del cual nadie se explica las causas.






