México. – La obesidad y la hipertensión están directamente relacionadas con un mayor riesgo de desarrollar demencia, de acuerdo con un estudio publicado el 22 de enero en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. La investigación señala que las probabilidades de padecer demencia, particularmente la demencia vascular, pueden casi duplicarse en personas con un índice de masa corporal (IMC) elevado.
El estudio, encabezado por la doctora Ruth Frikke-Schmidt, del Hospital Universitario de Copenhague, concluye que el exceso de peso y la presión arterial alta no solo son factores de riesgo, sino causas directas del deterioro cognitivo. Los resultados indican que entre el 54% y el 98% del aumento en el riesgo de demencia vascular está asociado con un IMC alto, y que una parte significativa de esta relación se explica por la hipertensión provocada por la obesidad.
Los investigadores analizaron datos genéticos y de salud de más de 500 mil personas del Reino Unido y Dinamarca, utilizando un modelo que permite establecer relaciones causales similares a las de un ensayo clínico. Hallaron que la presión arterial sistólica y diastólica elevada explican cerca del 40% del vínculo entre obesidad y demencia.
Especialistas señalaron que estos hallazgos refuerzan la evidencia sobre la relación entre la salud cardiovascular y la función cerebral, y subrayan la importancia de hábitos de vida saludables —como una dieta equilibrada, ejercicio regular y buen descanso— para reducir el riesgo de deterioro cognitivo. El estudio también plantea que la prevención temprana de la obesidad podría convertirse en una herramienta clave para disminuir la incidencia de demencia en el futuro.






