México. – La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, denunció públicamente la revocación de su visa y la de su esposo, Carlos Alberto Torres, por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos. La mandataria aseguró que se trata de una medida consular sin justificación ni investigaciones en su contra, y pidió evitar especulaciones políticas, principalmente de la oposición, que ha tratado de vincular el hecho con presuntos actos de corrupción.
“Respeto la soberanía del Gobierno de Estados Unidos y reconozco su facultad administrativa. Sé que la verdad y el tiempo pondrán todo en su lugar”, expresó Ávila en un mensaje oficial. La gobernadora, emanada de Morena, calificó lo ocurrido como “sorprendente” e injustificado, y aseguró que no tiene nada que esconder.
Además, dirigió un mensaje a sus críticos: “Jamás le he hecho daño a nadie ni lo haré, porque hay valores que son pilares en mi vida y que me fueron inculcados desde muy niña en mi casa. Así que no le busquen, no hay nada que esconder”.
Noroña respalda su postura
En redes sociales, y posteriormente en conferencia de prensa, el presidente del Senado y también legislador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, expresó su respaldo a la gobernadora, asegurando que la decisión del gobierno estadounidense representa una agresión y un acto unilateral injustificado.
“Quien debe explicar esta decisión es el gobierno de Estados Unidos, no la gobernadora. A ella le revocaron la visa sin previo aviso ni argumento claro. Todo lo demás es especulación perversa”, afirmó Noroña, quien también acusó a la oposición de usar el caso para lanzar una campaña de desprestigio contra Ávila Olmeda.
El senador denunció que este tipo de acciones forman parte de un patrón más amplio de arbitrariedades por parte del gobierno estadounidense en su relación con México. Como ejemplo, citó también la reciente suspensión de importaciones de ganado mexicano por la presencia del gusano barrenador, calificando la medida como injusta y desproporcionada.
“Nos tratan con arbitrariedad. Nos dan un golpe, luego nos sientan a negociar y al final nos dicen ‘ya los doblegamos’. Es una relación perversa. México debe defender su soberanía y buscar otros mercados”, declaró.
Finalmente, Fernández Noroña sostuvo que si la gobernadora no ha cometido ninguna falta, como ella misma lo ha asegurado, Estados Unidos debería restituirle la visa. De lo contrario, añadió, Marina del Pilar tiene todo el derecho de defenderse administrativa, política y mediáticamente.
Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ha emitido una explicación oficial sobre la revocación de las visas. Tampoco se ha informado si existe algún procedimiento legal en curso, lo que ha alimentado la polémica y generado un intenso debate político en torno al caso.






