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Niña de 8 años, mejora su salud, gracias a medicamento a base de marihuana

Por Redacción Expresso

Monterrey Nuevo León México a 19 de noviembre de 2015.- Una niña de 8 años, de nombre Grace, padece epilepsia y fue la primera persona con acceso a un medicamento compuesto por marihuana en México, desde hace un mes.

Los resultados del medicamento a base de cannabis en la niña, han sido positivos, sus padres comentaron al respecto:

“La reacción de Grace ha sido muy buena. Desde que empezó con el medicamento nos dimos cuenta que puede dormir toda la noche, prácticamente sus crisis epilépticas nocturnas desaparecieron”, explica su padre Raúl Elizalde Garzade en la sala de su hogar en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.

La niña consume el medicamento desde el 20 de octubre, Grace padece el síndrome de Lennox-Gastaut, una variante de epilepsia infantil que se caracteriza por convulsiones frecuentes –de hasta 400 al día—, discapacidad intelectual y problemas conductuales.

Su madre, Mayela Benavides, toma el frasco color ámbar de CBD, sostiene las mejillas de su hija de facciones finas y enormes ojos negros y coloca el gotero en su boca: Grace bebe sin quejarse del jarabe sabor a menta y chocolate.

“Hemos probado los otros medicamentos y tienen un sabor horrible y lo bueno del CBD es que tiene buen sabor. ¡Huélelo!”, dice la mujer mientras acerca el frasco mentolado.

El medicamento no es una cura, solamente reduce el número y la intensidad de los ataques epilépticos de Grace, pero vale los 250 dólares que cuesta el frasco de 100 ml en Estados Unidos.

Sentada en una silla para bebés, de repente, Grace se estremece. Cierra los ojos, se encorva y aprieta la mano de su madre como si tuviera un escalofrío que le dura un par de minutos. Luego vuelve a enderezar su cuerpo y Mayela le limpia la boca.

“Esto que acaba de tener es una de sus crisis, pero las crisis de la mañana –que ha tenido toda su vida— están cambiando, están siendo menos intensas y menos frecuentes. Vamos por buen camino”, describe la mamá al tiempo que anota la hora y la duración del ataque epiléptico en una libreta.

Los médicos avisaron a la pareja que los resultados serán verdaderamente visibles después de dos meses de iniciado el tratamiento, por lo que la pequeña está bajo monitoreo médico para definir si debe aumentársele la dosis.

“Las autoridades, aunque tienen buena fe, no saben qué hacer porque la ley no es clara y no todos los papás pueden absorber un juicio de amparo que es tardado y costoso. Lo ideal es que se cambien las leyes para que la medicina sea accesible a todas las personas que la necesitan”, pide Raúl.