Estados Unidos. – La líder opositora venezolana María Corina Machado generó controversia internacional luego de entregar simbólicamente su Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión en la Casa Blanca. El gesto provocó críticas en Noruega, donde sectores políticos y de opinión consideran que se ha puesto en entredicho el valor simbólico del galardón.
Tras el encuentro, Trump agradeció públicamente el acto y difundió una imagen sosteniendo el marco del premio, pese a que el Comité Nobel ha reiterado que el Nobel de la Paz es intransferible y no puede compartirse. Machado justificó su decisión como un reconocimiento al “compromiso” de Trump con la libertad de Venezuela, luego de la reciente intervención estadounidense que derivó en la caída de Nicolás Maduro.
El acto ocurre después de meses en los que Trump había expresado que merecía el Nobel y tras reiterados elogios de Machado hacia el mandatario estadounidense. Sin embargo, en Noruega la reacción fue negativa. El Instituto Nobel emitió un recordatorio público de que el premio no puede cederse, mientras analistas y columnistas señalaron que el galardón está siendo utilizado con fines políticos y para justificar acciones militares.
La polémica se agrava por el rechazo generalizado que existe en Noruega hacia Trump y por el uso del premio en un contexto de intervención armada, lo que ha generado cuestionamientos sobre el impacto del caso en la credibilidad del Nobel de la Paz. Aun así, algunos especialistas defendieron la decisión original del comité, argumentando que Machado fue reconocida por su lucha democrática frente a un régimen autoritario y bajo condiciones de alto riesgo personal.
Hasta el momento, el Comité Nobel ha evitado pronunciarse más allá de reiterar las reglas del galardón, mientras el episodio continúa alimentando el debate sobre los límites políticos y simbólicos del Premio Nobel de la Paz.






