Belém, Brasil. – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró este lunes la Cumbre Climática de la ONU (COP30) con un enérgico llamado a “imponer una nueva derrota a los negacionistas” que rechazan la ciencia del cambio climático y promueven la desinformación.
Durante su discurso, Lula defendió el Acuerdo de París, en su décimo aniversario, y alertó que el planeta avanza “en la dirección correcta, pero a la velocidad equivocada”, advirtiendo que el mundo aún se dirige hacia un aumento superior a 1.5 °C en la temperatura global, un límite que calificó como “un riesgo que no podemos correr”.
El mandatario criticó el aumento del gasto militar global, señalando que “sería más barato invertir 1.3 billones de dólares al año para resolver el problema climático que los 2.7 billones destinados a la guerra en 2024”. También instó a las potencias a cumplir sus compromisos de financiación para los países en desarrollo, actualmente fijados en solo 300 mil millones de dólares de los 1.3 billones prometidos hasta 2035.
Lula planteó tres ejes de acción:
- Cumplir los acuerdos previos y garantizar recursos financieros para los países más vulnerables.
- Acelerar la transición energética y crear una “nueva gobernanza global” mediante un consejo del clima ligado a la ONU con capacidad de sanción.
- Poner a las personas en el centro de la agenda climática, considerando el impacto del calentamiento sobre mujeres, afrodescendientes, migrantes y comunidades pobres.
La COP30, celebrada en Belém, busca reimpulsar la cooperación internacional ante lo que Lula calificó como una “crisis civilizatoria”, en medio de la ausencia de varios líderes mundiales, entre ellos Donald Trump y Xi Jinping.






