fbpx -
home Columnistas La oportunidad de la políticas anti-cíclicas en México – Opinión de Miguel Angel Ayala Barajas

La oportunidad de la políticas anti-cíclicas en México – Opinión de Miguel Angel Ayala Barajas

De: Miguel Angel Ayala Barajas

El pasado 27 de marzo el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció la disponibilidad de recursos para las Economías Emergentes y Desarrolladas que así lo dispusieron, toda vez que las estimaciones del crecimiento económico mundial para el año 2020 es de -6.0% debido al impacto del COVID-19 en la economía mundial; es decir, los países y sus ciudadanos estamos viviendo una recesión económica mundial, en la cual el valor del Producto Interno Bruto (PIB) rondará al -6.0% del al cierre del año y el FMI tiene dinero a préstamo para que podamos salir de ella.

Cabe mencionar que, un valor negativo del PIB a lo largo de varios trimestres (cómo será el caso de los trimestres del 2020 en el mundo) es considerado un rasgo de la etapa de recesión dentro del ciclo económico; ciclo que, por cierto, se compone de al menos 3 etapas más: crisis, expansión y auge. Los lectores recordarán, para el caso de México, la información que circuló al inicio del año cuando se confirmó que el PIB de México fue de -0.1% en 2019 y el debate en torno a si la economía mexicana estaba en recesión o no.

Comerse las verdes y las maduras

Los ciclos económicos, además de conocer sus etapas y el hecho de comprender que las mismas son repetitivas (por eso su nombre de ciclo); nos invitan, a través de un análisis más amplio, a pensar en la política económica que habrán de implementar los Estados Nacionales; es decir, las medidas fiscales y monetarias que habrán de aplicarse para sobre-llevarlas. La recesión económica mundial causada por el COVID-19, es el mejor ejemplo de una etapa del ciclo económico.

La política de gobierno durante el ciclo económico se puede explicar con la frase “comerse las verdes y las maduras”, ya que el Gobierno puede reducir el gasto público e incrementar los impuestos, sin endeudarse durante la etapa de expansión-auge: “comerse las maduras”; sin embargo, deberá “comerse las verdes” durante una recesión-crisis, ya que deberá incrementar el gasto público, mantener o reducir el cobro de impuestos y, por ende, endeudarse. Como se podrá observar, la política pretende que el Gobierno se haga de abundancia en expansión y auge económico; de igual forma, estimule la actividad económica, en contexto de escasez, en las etapas de recesión y crisis.

Focalizar el gasto público

Como se podrá observar, a fin contrarrestar la etapa de recesión-crisis del ciclo económico en México, se prevé que los impuestos, si bien no se reducen, si se mantienen para los próximos meses y años, de igual forma exista una expansión del gasto público, mismo que se ha de financiar con deuda pública. Claro es que la aplicación del dinero público debe ser racional para que el mismo cumpla el objetivo de superar la recesión y avanzar lo más rápido posible a las etapas de expansión y auge.

Es, por tanto, la oportunidad del Gobierno Federal de mantener un uso focalizado de los recursos, en el que el destinatario final de los mismos sea el empresario que ve afectadas sus ventas en este momento, el profesionista que perdió su trabajo debido a los despidos derivados de la recesión, el emprendedor que ve disminuido su capital por los nulos ingresos de la contingencia, la jefa de familia que no ha tenido ingresos con el negocio informal que impulso debido a la falta personas que demanden su producto o servicio, y así, a los muchos mexicanos y mexicanas que de verdad han sentido y están sintiendo los efectos de la recesión económica que estamos viviendo.

Finalmente, es la oportunidad del Gobierno de Federal para no “solapar” los dudosos manejos financieros de los gobiernos estatales o municipales en México, quienes hábilmente, ven oportunismo en las medidas anti-cíclicas, creyendo que, a partir de la expansión del gasto público federal, les harán llegar más recursos bajo el supuesto de atender las necesidades de sus gobernados. La oportunidad, o el reto del Gobierno Federal, es que, a través del sistema de federalismo fiscal, el ejercicio del gasto público, no se quede en las estructuras burocráticas locales y se ejecute para quienes realmente lo necesitan: el empresario, el profesionista, el emprendedor, la jefa de familia, etc.

*El autor es Economista, Maestro en Administración y actualmente cursa el Doctorado en Ciencias Administrativas. Además, ha publicado artículos científicos y ha sido ponente en eventos internacionales en temas relacionados con las finanzas públicas y economía aplicada.

Las opiniones vertidas en las columnas son de exclusiva responsabilidad de quienes las suscriben y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de Monitor Expresso