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La mentira, es el tétanos en una sociedad o familia – Opinión de Filiberto Ramírez



Al igual que la hipocresía es una enfermedad que atrofia y afecta el sistema muscular y nervioso, te destruye y te pudre por dentro.

La mentira a su vez no se construye ni sobrevive sola, necesita de alguien más para seguir viva; mientras que la verdad por si sola prevalece. Cuantas veces no has escuchado: “no te quise decir porque te iba a doler”; claro que la verdad duele, pero no perdura como la mentira, esa lastima más, a mí me gusta que me digan la verdad, y yo ya analizare, si duele o no.

A nadie le gusta que le mientan, por más piadosa que crean que pueda ser una mentira, nadie tiene ese derecho como para decidir sobre nosotros y creer que es lo que debemos de saber.

Hemos crecido con esa idea, de ocultar cosas que hacen, dicen o piensan porque creen que así evitan hacernos daño. Pero no, en realidad no hay nada tan desgarrador como la mentira, el ocultismo y la hipocresía. Nos hace sentir pequeños y vulnerables a la vez que genera desconfianza e inseguridad ante el mundo. Además tenemos ese gran error que muchos exigen que les digan la verdad, pero ellos no están dispuestos a ser sinceros.

No hay nada más doloroso para ser humano, enterarnos, que el ser que más amas o el gran amigo que apreciamos, traicionen tu confianza o peor aún que nos asuman incapaces de tolerar y vivenciar ciertas experiencias y que por eso nos oculten la verdad

Al paso de nuestra vida sufrimos y lloramos por situaciones que otros generan sobre nosotros. Sin embargo, todos esos sentimientos y emociones nunca se quedan así; por el contrario, gran parte de nuestros aprendizajes están mediados por los daños y el dolor, esto son los que nos hacen valorar las cosas, nos hacen fuertes y nos mantienen de pie, listos para la siguiente batalla.

Asimismo, sufrir nos hace comprendernos, conocernos y entender que aquello que en un determinado momento nos debilito, ahora es una fortaleza para nosotros, además que nos hace reflexionar que hay cosas que siguen su curso y por el momento nadie las puede detener, solo es vivir el momento y disfrutarlo, “el hubiera no existe”, se queda en el pasado, solo es el ahora, el presente.

Recuerda que tu vida es tuya, la tienes que vivir como tú quieres, como te haga sentir feliz y no como juzguen los demás.

Jamás le digas a una persona lo que tienen que hacer, solo ayúdalo a reflexionar, para que no cometa los errores o malas experiencias que has vivido; pero es injusto intentar decidir por los demás. Tienen que caer para saberse levantar.

Tenemos que aprender y enseñar a los demás que tenemos que ser veraces, que lo mejor es decir las cosas de frente y como son. Aunque también la Sinceridad no es decir todo lo que nos viene a la cabeza ni decirlo de forma brusca ni hacerlo en cualquier momento. Asimismo, hay que ser sincero con criterio, empatía y ética, lo que no significa maquillar la realidad, sino adecuar su comunicación al momento y a la persona.

Recuerda que la sinceridad nos hace compañeros, gente leal, honesta. Y si le mientes a alguien le privas de la oportunidad de manejar su dolor y de asumir la lección que le toca aprender.

Recuerda que la sinceridad le va a doler a aquellas personas que viven en un mundo de mentira. Porque la sinceridad nunca duele, lo que duele son las realidades. Pero también tenemos, a esas personas que se encierran en esa burbuja y prefiera vivir en un mundo de fantasía y cegado a la realidad.

Sin embargo, lo malo de mentir o de ocultar la verdad es que a partir de ahí se ponen en duda mil verdades que quiebran la confianza, la seguridad y los sentimientos de amor más potentes.

El ser humano está dotado de esa capacidad para enfrentar cualquier realidad por más dolorosa que sea, y, por ende, de resolver los posibles daños que nos pudiera ocasionar.

Recuerda que ni nuestra vida, ni la de los demás es de color de rosa y siempre que nos toque decir algo a alguien seamos sinceros para no privar a la gente de la oportunidad de crecer superando las adversidades o incomodidades de su propia existencia.

“Una Verdad Siempre Construye, y una Mentira Siempre Destruye.”