fbpx -
home Columnistas, Destacadas La derecha mexicana no se recupera – La Opinión de Héctor Marín Rebollo

La derecha mexicana no se recupera – La Opinión de Héctor Marín Rebollo

Los ciudadanos que votaron en número superior a 30 millones 100 mil ciudadanos e hicieron presidente a López Obrador sabían y deseaban destrozar al PRI neoliberal, partido que ahora se ha ido desmoronando entre los efectos de la derrota, los enfrentamientos internos, las acusaciones, las rupturas y las renuncias no sólo a la militancia sino de sus mismos cuadros parlamentarios a dirigir sus bancadas…

Los efectos de la derrota para el PRI de Peña Nieto y Carlos Salinas son monumentales. El PRI (neoliberal) no se levanta. No acierta a dar un paso en firme. Está tullido.

Por su parte el PAN designó a un político bisoño como su dirigente nacional. Mucho hígado y frases altisonantes al puro estilo de Bolsonaro, el fascista de Brasil, pero nada de ideas. El PAN no atina ni a definir su agenda legislativa. Y al analizar a los otros partidos opositores de la derecha (Verde, Movimiento Ciudadano, PRD, etc.) sin ideología ni presencia se concluye lo siguiente: la parte más reaccionaria, conservadora, clerical y fanática del antilopezobradorismo no ha sido capaz de digerir la decisión del pueblo y de los votantes mexicanos que echaron al PRI, al PAN y al PRD juntos del palacio nacional.

Lo que hacen los partidos derrotados electoralmente en cualquier parte del mundo es analizar cuáles fueron las causas de la derrota; cuáles sus errores y sobre to do pensar en cuáles son los planteamientos programáticos que deben ellos delinear y esgrimir para participar en el combate ideológico y político.

Es sano el debate político. Es necesario el debate ideológico. Pero cuando la derecha mexicana dispersa, atolondrada, aturdida, no es capaz de articular un discurso coherente, aún desde su ideología retrógrada y servil a las ideas del imperialismo, algo anda muy mal.

De los partidos de la derecha neoliberal no surgen ideas programáticas ni políticas, sino, a lo sumo, críticas acerbas, oposición por la oposición, expresiones de resentimiento y de ansias de venganza o, mínimamente de rechazo irracional a la llamada Cuarta Transformación, sin fundamentos ideológicos o políticos.

Los estratos más fanáticos y atrasados políticamente producen “memes” que circulan por las redes sociales de derecha con adjetivos burlones y calumnias descabelladas mismas que ni requieren de la respuesta de los intelectuales de la 4T. Son tan simples que son desbaratados por el mismo pueblo y evidenciados, sus autores, como canallas resentidos.