Brasil. – El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue condenado este jueves a 27 años y tres meses de prisión por su participación en una conspiración golpista fallida tras perder las elecciones de 2022, en un veredicto histórico para el país más grande de América Latina. Bolsonaro fue declarado culpable de intentar anular las elecciones, desmantelar tribunales, otorgar poderes especiales a los militares y asesinar al presidente electo, Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro negó haber tramado un golpe de Estado o planificado el asesinato de su rival y acusó al juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), de parcialidad. La condena fue emitida por un panel de cinco jueces del STF, con cuatro votos a favor y uno en contra, lo que impide que el expresidente recurra directamente el veredicto ante el pleno del tribunal, aunque su defensa puede presentar apelaciones legales ante el mismo panel.
A pesar de la severidad de la condena, es poco probable que Bolsonaro cumpla mucho tiempo en prisión, ya que actualmente está bajo arresto domiciliario con monitor en el tobillo, y sus abogados podrían solicitar que cumpla la sentencia en casa por problemas de salud derivados de un ataque con arma blanca en 2018.
El veredicto también podría agravar las tensiones diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos. Durante semanas, el expresidente estadounidense Donald Trump intentó influir para que Brasil retirara el caso contra Bolsonaro, imponiendo aranceles y sanciones contra el país. Tras la condena, Trump y funcionarios estadounidenses calificaron la decisión como injusta y de persecución política, mientras que el presidente Lula afirmó que Brasil está preparado para tomar medidas soberanas frente a cualquier represalia.
Este caso marca la primera vez que Brasil responsabiliza a un exmandatario por intentar subvertir la democracia, aunque no está claro cuánto tiempo Bolsonaro terminará cumpliendo la sentencia.






