Brasil. – El expresidente brasileño Jair Bolsonaro inició este martes el cumplimiento de su condena de 27 años de prisión por liderar un intento de golpe de Estado tras su derrota electoral de 2022. El juez del Supremo Tribunal, Alexandre de Moraes, confirmó que el exmandatario agotó todas las apelaciones y ordenó mantenerlo en custodia tras su arresto preventivo del sábado, cuando intentó romper su brazalete electrónico.
Bolsonaro permanece recluido en una habitación de 12 metros cuadrados en la sede de la policía federal en Brasilia, con acceso a médicos y abogados. Aunque su defensa insiste en que buscará arresto domiciliario por motivos de salud, el Supremo sostiene que no existe base legal para nuevas apelaciones.
El exmandatario fue condenado por intentar abolir la democracia brasileña, por liderar una organización criminal armada y por planear ataques contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el vicepresidente Geraldo Alckmin y el propio De Moraes, además de impulsar la insurrección de enero de 2023. Bolsonaro niega todos los cargos.
La detención ha generado reacciones encontradas: mientras un pequeño grupo de seguidores protesta y exige su liberación, sus detractores celebran el histórico encarcelamiento, el primero de un expresidente brasileño por intento de golpe. Otros altos mandos condenados, incluidos generales y exministros, también comenzaron a cumplir sus penas en instalaciones militares y penitenciarias.
Aunque Bolsonaro está inhabilitado para competir en elecciones hasta 2030 —prórroga que podría extenderse a 2033— sigue siendo una figura central de la política brasileña. Su caso mantiene tensas las relaciones con Estados Unidos, donde algunos aliados, incluido Donald Trump, han denunciado el proceso como una “cacería de brujas”.






