México. – La inflación en México inició el año con una aceleración moderada y se ubicó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado, de acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación mensual de 0.38%, con lo que la inflación anual se colocó en 3.79%, por arriba del 3.69% observado en diciembre.
Analistas encuestados por Reuters estimaban una inflación anual de 3.82%, por lo que el dato resultó marginalmente menor a lo previsto. El repunte inflacionario se da en un contexto en el que el Banco de México decidió pausar los recortes a la tasa de interés, manteniéndola en 7%, y ajustó al alza su previsión de inflación para el cierre de 2026, de 3 a 3.5%.
El informe del Inegi mostró que los cambios fiscales, particularmente el aumento del IEPS a cigarros y bebidas azucaradas, presionaron los precios. La inflación subyacente se ubicó en 4.52% anual, impulsada principalmente por el encarecimiento de las mercancías y los servicios.
En tanto, la inflación no subyacente registró un incremento anual de 1.59%, con alzas en productos agropecuarios y en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.
Entre los productos que más encarecieron en enero destacaron los cigarrillos, refrescos envasados y alimentos preparados, mientras que el transporte aéreo, el huevo y el gas doméstico LP registraron las mayores caídas de precio, ofreciendo un alivio parcial a los consumidores.






