Por Redacción Expresso
Chihuahua a 16 de mayo de 2016.- El asesinato de dos niños de 2 y 3 años junto con su padre en la ciudad de Delicias a manos de agentes estatales, desató la indignación, coraje y reclamos de justicia entre la ciudadanía que reprobó la actuación de las corporaciones que participaron en la detención de un presunto secuestrado, quien también fue abatido en el domicilio de una familia.
Karen Mundo Moreno, madre de los niños Damián y Ariel, los despidió ayer en el panteón en la colonia Terrazas y también a su esposo Gerardo Salas Iracheta, El Negro, quien estuvo acompañado por sus compañeros del centro de rehabilitación Amar Chihuahua, donde el padre de familia laboró diez años.
Los integrantes de Amar realizaron una colecta para los funerales apoyaron a Karen con un médico que estuvo presente en el sepelio.
El profesor Javier Cázares, uno de los abuelos de los menores asesinados, dio gracias a los asistentes al cementerio y al despedir a sus nietos les dijo: “No se van solos, los acompaña su papá”.
El panteón se llenó de coronas de diferentes centros de Amar de otras partes del país, de la Fundación Eduardo Trespalacios y de personas provenientes de Delicias que manifestaron su cariño y apoyo a la familia con arreglos de globos en forma de estrella o de personajes animados.
Al final del funeral soltaron globos blancos, mientras los compañeros de Gerardo Salas rezaron la Oración de la Serenidad y ofrecieron su apoyo a su esposa: “Karen, no estás sola”.
El pasado jueves alrededor de las 5:30 horas, agentes de la Policía Estatal Única perseguían a Juan de Dios Carrasco Domínguez, El Gallero, quien participó en un secuestro exprés.
El presunto delincuente se refugió en la vivienda de su prima, donde estaban los niños y su papá, en el fraccionamiento Labor de San Agustín de la ciudad de Delicias.
De acuerdo con un parte oficial, Carrasco Domínguez disparó contra los agentes y éstos respondieron hasta matar primero a los niños.
La versión de los familiares de El Gallero indica que éste llamó a una prima para pedirle que llamara a los elementos del Ejército para decirles que pararan la balacera porque quería entregarse debido a que los policías ya habían matado por lo menos a uno de los niños.
La balacera no cesó y murieron además de los menores, su padre y el mismo presunto delincuente, Juan de Dios Carrasco, de 23 años.
Cuando El Gallero llamó a su prima, la familia que radica en el municipio de Rosales (cerca de Delicias) acudió al domicilio, pero los cuatro ya habían fallecido.
Para la Fiscalía este caso es un éxito porque abatieron al “secuestrador”.
Inicialmente, el fiscal general del estado Jorge Enrique González Nicolás aseguró que no habría ninguna investigación dirigida a los agentes porque éstos aplicaron los protocolos adecuados.
Sin embargo, luego de que sectores sociales y la iniciativa privada exigieron una investigación y explicación sobre el asesinato de los niños y su papá, a quienes la dependencia estatal reconoció como inocentes, el gobernador César Horacio Duarte Jáquez anunció que sí habría una investigación sobre la actuación de la policía, pero insistió en que habían liberado a una víctima de secuestro, abatido a un delincuente y detenido a otras dos personas.
Sin embargo, la liberación de la víctima había ocurrido antes de la masacre, no por la actuación de los agentes y militares.
El mismo jueves la FGE dio a conocer que con la detención de dos personas, un hombre y una mujer, esclarecieron un secuestro exprés en el que el líder fue El Gallero, quien operaba en la región centro sur del estado y que fue parte de las autodefensas de Michoacán.
La dependencia informó que la Policía Estatal Única acreditó la participación de Juan de Dios Carrasco Domínguez en el secuestro exprés y anunció la detención de Deysy Alejandra Franco Robles y Horacio Domínguez Rodríguez, quienes fueron aprehendidos “dentro del término de la flagrancia” por hechos ocurridos la mañana del miércoles pasado en el rancho San Valentín, municipio de Rosales, donde privaron de la libertad a un hombre para que les entregara dinero.
Fuente: Proceso






