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Hablemos de brujas – La Opinión de Karla Chacer

Fotografía/ Internet

Durante mi #LeoAutorasOct me acompañaron lecturas imperdibles, algunas me encantaron y me hicieron preguntarme muchas cosas, otras no fueron muy de mi agrado. Quisiera hablar de dichas lecturas, pero prefiero hablar de una a la vez, así la recomendación se disfruta más. Para la columna de esta semana creí conveniente, considerando la fecha y de lo que la autora habla en sus páginas, hablarles de Una habitación propia de Virginia Woolf.



¿Y por qué hablar de este libro un 31 de octubre? Si bien es cierto, lo que Woolf nos habla en su libro es de la mujer en el ámbito de la escritura, la desigualdad que hay entre la cantidad de publicaciones hechas por mujeres, en comparación con las que hacen los hombres; nos plantea que, para que la mujer pueda crear escritos que valgan la pena, debe tener libertades que le permitan disponer del tiempo necesario para la escritura —ingreso económico propio, un espacio digno para escribir y que le pertenezca, una educación que le permita leer lo suficiente para tener un bagaje que le inspire.

Pareciera que, considerando que las palabras de la autora fueron emitidas hace casi un siglo, las cosas deberían ser diferentes. Casi han pasado cien años y aún vemos a mujeres que dependen completamente del dinero que sus maridos les dan, no todas tienen acceso a la educación, ni hablar del lugar propicio para que puedan crear. No solo eso, todas las citas que menciona, donde los intelectuales aseguran que la mujer posee una inteligencia inferior, aún siguen vigentes.

Tal vez veamos más nombres de mujeres en las portadas de los libros, si comparamos con las publicaciones de la época de Virginia Woolf, pero las escritoras aún son cuestionadas por lo que escriben, les restan seriedad. No importa el género que decidan escribir, siempre se les tacha de sentimentales, ¿o acaso el escritor de Bajo la misma estrella también es tachado de sentimental porque escribe novela romántica, como pasa con Isabel Allende?, ¿acaso el escritor de Game of thrones ha sido puesto en duda sobre su capacidad de escribir todos esos libros como hicieron con J. K. Rowling?

Recordemos la Edad Media, donde las mujeres que sabían más eran tachadas de brujas, de malvadas y locas. Eran perseguidas por las autoridades y los civiles, se les quemaba en hogueras, se les ridiculizaba. Tal vez ya no se nos acuse de portar sombrero de punta, pero el prejuicio social nos persigue en cada peldaño que queremos subir en nuestra vida. Nos percatamos de que no importa el paso del tiempo, las palabras de Virginia Woolf aún tienen impacto en sus lectores porque se sienten cercanas. Por eso, además de celebrar la fecha con fines recreativos, debemos pensar en aquellas pioneras que brindaron sus conocimientos a la sociedad para curar y que fueron torturadas por no hacer lo que su rol les exigía. Veamos los libros más allá del nombre y del género de quien los escribe, elijamos nuestras lecturas por la calidad del texto, no por si es hombre o mujer.

No seamos inquisidores, seamos congruentes con los pensamientos de nuestra época. A diferencia de épocas anteriores, la nuestra es una en la que tenemos más fácil el acceso a la información, quiere decir que tenemos la oportunidad de tener una mentalidad más abierta, tolerante. Ya es hora de que dejemos de ver a las mujeres como locas sentimentales y verlas como lo que son, seres humanos.

Las opiniones vertidas en las columnas son de exclusiva responsabilidad de quienes las suscriben y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de Monitor Expresso