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Un gigante sigiloso y letal – Opinión de Estanislao Soto Andrade



La escasez Hídrica, el gigante generador de escasez que camina lentamente, sin ruido, sin anuncio, violento y totalmente letal, es tan sigiloso, que la estrategia parece haberla planeado de hace siglos, mata de sed, de hambre e incluso intoxica, a su paso no parece tener piedad, se alimenta de la avaricia y la falta de humanidad, los campesinos han iniciado a sospechar, pues sus cultivos cada vez más parecen fracasar.

La escasez hídrica cada vez es más evidente, el sector agrícola esta comenzando a resentir, pues la dotación de agua cada vez es menor, cultivos se secan o son apegados a un estricto calendario de riego que en muchas ocasiones es insuficiente, lo cual disminuye el volumen de producción, aunado a esto la contaminación de las fuentes de riego, como ríos, lagos y presas, han llevado a que el campesino cultive con aguas negras, contaminando las tierras, generando que cada vez sean más estériles, a su vez produciendo estragos en la salud humana, en México del total del agua que se consume anualmente, la agricultura y la ganadería se llevan el primer lugar consumiendo alrededor del 76 %, del cual según la Comisión Nacional del Agua, se pierde más del 60% por infiltración y evaporación en el almacenamiento y en su distribución, es decir de cada 1,000 litros destinados a este sector se pierden más 600 litros y solo se aprovechan menos de 400 litros.

Mucha de la infraestructura que se tiene es obsoleta, la falta de su conservación es evidente, tan sólo por mencionar los almacenamientos hidráulicos año a año su capacidad de embalse disminuye, esto debido a la cantidad de sedimentos arrastrados, pero este fenómeno se ve acrecentado aún más por las talas de los bosques alrededor de los embalses, que hacen que sea más fácil el arrastre del estrato de tierra durante una tormenta y llevarlo al embalse, disminuyendo de una forma drástica el volumen de almacenamiento, hasta el momento los procedimientos de dragados para limpieza de un almacenamiento como es una presa, sale más costoso que generar una nueva cortina, es decir, volver hacer otra presa.

Al parecer buscar la solución a tan alta perdida hídrica se toma como una última opción y no como una prevención, cuando la situación es insoportable y los campesinos no pueden continuar en condiciones de pobreza extrema, optan por emigrar a otro país, como ocurrió en los estados del norte del país, siendo los más áridos, las sequías fueron intensas y prolongadas, eliminando casi cualquier esperanza de producción agrícola y de sobrevivencia de los campesinos, debido a esto, se han realizado altas inversiones que permiten disminuir el porcentaje de pérdida, como es la colocación de líneas de conducción con PED corrugado o liso, así mismo se ha apoyado a modernizar los sistemas de riego de las parcelas, utilizando sistemas de cintillas, multicompuertas, por mencionar algunos, tratando de generar empleos y reactivar el campo, mientras que en otras partes del país ni siquiera se conoce lo que es un canal con recubrimiento de concreto y se utilizan canales de tierra, con pérdidas hidráulicas excesivamente altas, tal parece que los seres humanos solo nos activamos bajo presión, bajo el riesgo de la aniquilación.

Es evidente la urgencia de la generación de una cultura del cuidado del agua, las dificultades se acumulan, la contaminación de fuentes hídricas, la tala de bosques desmedida, los volúmenes de lluvia disminuyendo, la falta de recarga de los mantos friáticos y la contaminación de los mismos, el cambio climático, el crecimiento de pavimentación, las pérdidas de cultivos, etc. Son muestras evidentes hacia donde nos dirige, sin comida, sin fuentes de calidad de agua, todo pareciera que vamos a nuestra aniquilación, pero existe algo aun peor, vamos directo a un control total, vamos encaminados a que nuestro derecho a la existencia sea condicionado y a jugar un juego, donde las reglas son severas y desfavorables para todos aquellos que por desgracia somos mayoría.

Todos deseamos un cambio positivo, es seguro que a nadie le agradaría vivir en una casa con malos olores y zonas de podrición, es de ahí que desde pequeños adquirimos hábitos de limpieza que evitan que algo así pueda ocurrir, creo que esos hábitos es solo cuestión de expandirlos, ya que el planeta entero e nuestra hogar y como dice un antiguo refrán “EL BUEN JUEZ POR SU CASA EMPIEZA”.

La conciencia y la educación del cuidado de nuestro planeta cada vez va haciendo más presencia, pero ocurre a un paso muy lento, tan solo en el sector agrícola, los campesinos han tenido que sufrir alguna sequía o desabastecimiento de agua, para poder comprender la importancia del cuidado del agua, y de esta manera aceptar la idea de modernizar y evolucionar, cambiar algunos métodos que se enseñaron de generación en generación y que generan graves pérdidas hídricas, el otro gran reto es la falta del apoyo al campo, por más conciencia que se tenga si no existe el apoyo a este sector la implementación de nuevos sistemas y más ecológicos parece un sueño.

De ahí que se alimenta de avaricia y de falta de humanidad, si queremos evitar la extinción es momento de erradicar el individualismo, eliminar por completo el pensamiento de que ser inteligente es saber tranzar, o relacionar la inteligencia con valores deplorables que muestran lo más bajo de la humanidad.

“Un cambio en lo general, requiere un cambio en lo particular”.
Mahatma Gandhi.