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Fe en la Ciencia – La Opinión de Carlos Jared Figueroa Cervantes

Esta mañana consulté mi horóscopo y como todos los horóscopos de ese día mencionaba cosas motivantes, de fortuna para el dinero, para la salud y para las amistades, con las usuales recomendaciones de cuidados en los negocios y en las compañías, nada nuevo.

Es impresionante la manera en que se ha multiplicado el número de personas que no solamente cree, sino que depende de los horóscopos, el crecimiento en número de seguidores de los movimientos anti-vacunas, la creencia de que la tierra es plana y en general la cantidad de personas que se convencen fácilmente de cosas falsas.



Estamos en la era de la tecnología y la información en que el acceso a cualquier fuente (confiable o no) es sumamente fácil y llega muy rápido a nuestras manos pero esto al parecer solamente ha facilitado la capacidad de engañarnos entre nosotros mas rápido.

Esto se debe principalmente a la falta de criterio propio.1 Tenemos una gran cantidad de conocimiento de fácil acceso pero la certeza de nuestras ideologías falla y con el síndrome de satisfacción inmediata solo se necesitan una pizca de lógica, que la fuente sea aprobada por alguna persona conocida (generalmente sin haber llegado a leerla) y leer solamente el encabezado para convencernos de cosas tanto insignificantes como sumamente importantes y en la mayoría de las veces equivocadas.2

Lo anterior nos afecta a todos al ser una problema que se contagia peor que una enfermedad pero de igual forma: viralmente en redes sociales.

Esto va desde convencerte de que al pararte sobre tu tableta puedes averiguar cuál es tu peso mediante un video falso en redes sociales, una buena broma. Pasa también que se difunden supuestos beneficios (que llegan al grado milagroso) de productos de nutrición artificial y lo único que causan es daño al hígado de los consumidores. También nos encontramos con las calumnias hacia y entre los grupos religiosos en los que abundan cosas falsas sobre sus rituales y creencias. Todo esto culmina en eventos desagradables que van desde la tableta rota, pasando por un daño (en algunos casos remediable) a alguno de los órganos del cuerpo de la persona que lo creyó, riñas entre creyentes de distintos credos y a consecuencias graves que contagian de virus letales y promueven epidemias poniendo en riesgo la salud de todos, como es el caso de la epidemia de sarampión que está regresando al mundo,3 y se evita fácilmente con vacunas pero gracias a los movimientos que promueven no vacunarse y al bajo criterio de los lectores, caemos todos en riesgo.

Y el problema no es que existan este tipo de contenidos. Somos tan diversos que estas cosas (erróneas y correctas) siempre van a existir pero el problema verdadero viene del criterio de cada uno de nosotros como lectores de los medios de información digitales.

Es una lástima que los movimientos anti-vacunas, terraplanistas, pseudoreligiosos, y esotéricos estén ganando toda la fe y creencia que deberían de tener ámbitos científicos como la Medicina (alópata), las Ingenierías, las Matemáticas, la Física y todas sus subdivisiones. Este problema se deriva de la profunda ignorancia en que se encuentra nuestro sistema educativo.4

1 “Cómo reconocer las noticias falsas” https://www.bbc.co.uk/academy/es/articles/art20181030172727482 2 Aquí una guía de la Biblioteca Johns Hopkins sobre cómo evaluar contenido en redes sociales: https://guides.library.jhu.edu/evaluate/social-media 3 Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud. Actualización Epidemiológica: Sarampión. 30 de noviembre de 2018, Washington, D.C.: OPS/OMS;2018. Disponible en: https://bit.ly/2Q8cojw.

En todo acercamiento a algo que desconocemos se requiere un acto de fé, puede ser grande o pequeño, pero es necesario. Desde aquel salto que dimos de niños o bebés y no sabíamos si lo lograríamos, hasta la investigación científica requieren en cierto grado fé pero hay que saber en que momento y hasta cuándo poner nuestra fe en algo (o en alguien).

La cantidad de fé que se está poniendo en lugares equivocados es espantosamente grande y no hablo de la situación en que uno pone la creencia en algo que luego resulta equivocado y uno decide retirarla por la demostración de falla, sino que hemos llegado más allá de lo admitido naturalmente, hemos llegado al punto que Schrödinger designaría como “peligroso para la evolución intelectual”5 en el que a pesar de que alguna situación nos pruebe de manera irrefutable su falla, seguimos creyendo en eso, tal es el caso de los adeptos a que la tierra es plana y los movimientos anti-vacunas.

¿Porqué le retiramos nuestra creencia a lo que si nos prueba que está en lo correcto mediante el método científico y evidencia empírica?, ¿Porqué le creemos a situaciones, ideales y empresas a las que se les ha comprobado su falsedad?. ¿Porqué nos asombramos más por las situaciones esotéricas que carecen de explicación que por aquello explicado con sustento científico y evidente para nuestros sentidos? Esto se responde fácilmente con dos cosas esenciales: por falta de visión, criterio, fanatismo y carencia de conocimiento (recordemos que el conocimiento no comprobado no existe).

Sumarnos a ser vistos como objetos y no como sujetos pensantes es provocado en parte por la mercadotecnia de un sistema capitalista donde impera lo práctico, lo visible y lo tangible, dejando de lado el conocimiento científico, la crítica y el análisis al mismo, incluso en nuestras relaciones sociales. Aunado a esto tenemos la influencia de nuestro entorno social, de las personas y sus opiniones.6 Lo anterior provoca que seamos sumamente maleables y homogéneos en un conjunto de masas.

Debemos combatir la irracionalidad y superstición con ciencia, cultura, evidencia empírica y conocimiento. Tenemos que forjar nuestras ideas con comprensión en la lectura, hacer sonar nuestra propia voz con nuestro conocimiento, crecer con las experiencias, ser supremos e inamovibles en nuestra postura cuando defendemos lo correcto pero también ser humildes cuando encontremos que estamos equivocados. Debemos atrevernos a defender nuestra postura pero sobre todo atrevernos a rectificar nuestros errores y ser capaces de cambiar de postura al darnos cuenta de ellos, tal como la ciencia moderna lo hace.

Debemos mantenernos humildes y abiertos a la capacidad de asombrarnos, de reconocer que es más impresionante la búsqueda de la verdad y los hallazgos con el método científico que las explicaciones supersticiosas que se riegan morbosamente careciendo de fundamentos elementales.7

Hagamos conciencia de que nuestros pensamientos se vuelven palabras y entre nuestras palabras se mecanizan nuestras acciones, pero sobre todo hagamos conciencia de que si no cambiamos de modus operandi en lo profundo de nuestras ideas, caeremos víctimas de la voluntad de la mayoría. Hagamos que esa voluntad colectiva regrese al camino del progreso, de la verdad y no siga en rumbo del oscurantismo moderno (frio, impersonal, consumista e insensible), donde toda la nube de información al momento produce una oscuridad de criterio propio, de decisiones asertivas, de carácter y nos vuelve en lo general a todos una copia de los demás, una sombra mas en la oscuridad por imitación.

4 Programa para la evaluacion internacional de alumnos, https://www.oecd.org/pisa/PISA-2015-Mexico-ESP.pdf 5 E. Schrödinger, Mind and matter, 1958, Cambridge University Press. 6 Mochán, Luis W. (2012). “Meta-estudio de opinión” http://em.fis.unam.mx/public/mochan/blog/20120407encuesta.pdf 7 C. Sagan, (1995). “El mundo y sus demonios”, Editorial planeta. ISBN: 968-406-723-2.

En cuanto a mi fortuna al final del día: me encontré una moneda de denominación pequeña tirada en la acera, al igual que le pasó a una buena fracción de la población mundial de zonas urbanas y no es de sorprenderse debido a que los horóscopos están construidos a favor de eventos que estadisticamente acontecen a la mayor parte de la población en zonas urbanas.

Las opiniones vertidas en las columnas son de exclusiva responsabilidad de quienes las suscriben y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de Monitor Expresso