México. – El devastador incendio en una tienda Waldo’s del centro de Hermosillo, Sonora, ha dejado una profunda huella en la comunidad: 23 personas murieron y una docena resultó herida, de acuerdo con autoridades estatales.
Entre las víctimas se encuentran familias completas, como la de Zelma Quintero, enfermera del Hospital San José, junto a sus hijos Danna, de ocho años, y Rafael, de poco más de un año. También perdieron la vida trabajadores del establecimiento, jóvenes universitarios y matrimonios que se encontraban haciendo compras por el Día de Muertos.
La Fiscalía de Sonora señaló que el fuego se originó por la quema de un transformador eléctrico, aunque las familias exigen justicia y una investigación a fondo para esclarecer posibles negligencias.
“Que pague quien tenga que pagar, aunque nadie me devolverá la vida de mi hija y mis nietos”, reclamó Luis Quintero, padre de Zelma, durante el velorio.
El fiscal Gustavo Rómulo Salas informó que la mayoría de las muertes fueron causadas por inhalación de gases tóxicos, mientras que la Cruz Roja Mexicana confirmó que entre los fallecidos hay cinco hombres, cuatro niñas, dos niños y doce mujeres.
El siniestro, ocurrido la tarde del sábado en plena festividad, arrasó con la tienda y afectó vehículos cercanos. Hermosillo vive días de luto, entre el dolor de las despedidas y el clamor de las familias que piden que no quede impune una tragedia que apagó tantas vidas.






