Estados Unidos. – Los viajeros estadounidenses enfrentaron cancelaciones y retrasos masivos el jueves 6 de noviembre, luego de que la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenara una reducción del 4 % en las operaciones de vuelo a partir del viernes, debido a la escasez de personal causada por la parálisis presupuestaria del Gobierno.
La medida, que podría aumentar al 6 % el 11 de noviembre y hasta un 10 % el 14 de noviembre si el cierre continúa, busca prevenir riesgos en la seguridad aérea. La FAA aclaró que los pasajeros podrán solicitar reembolsos, aunque no compensaciones adicionales.
Según el portal FlightAware, las aerolíneas cancelaron más de 750 vuelos anticipadamente, entre ellos 220 de American Airlines, 170 de Delta y 100 de Southwest. El jueves se registraron además 6.400 retrasos y 200 cancelaciones en todo el país, con aeropuertos como Boston, Newark, Chicago y Washington entre los más afectados.
El cierre de Gobierno, que ya es el más largo en la historia de EE. UU., ha dejado sin salario a miles de controladores aéreos y personal de seguridad aeroportuaria, provocando graves problemas operativos en plena temporada alta de viajes por el Día de los Veteranos y Acción de Gracias.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, aseguró que “volar sigue siendo seguro” gracias a las medidas preventivas, aunque se prevé que las cancelaciones aumenten en los próximos días y afecten a los principales aeropuertos del país.








