Morelia, Mich.- Empleados del Ayuntamiento de Apatzingán, respaldados por el Sindicato Único de Empleados al Servicio del Municipio de Apatzingán (SUESMA), denunciaron este martes una serie de despidos que califican como injustificados, así como presuntos actos de hostigamiento e intimidación por parte de la presidenta municipal de dicho municipio, Fanny Arreola.
La denuncia fue expuesta en Morelia por el secretario general del SUESMA, Óscar Francisco González Magaña, quien acudió acompañado de trabajadores afectados ante medios de comunicación, con el objetivo de visibilizar el conflicto laboral que, aseguran, se ha agudizado en las últimas semanas dentro del gobierno municipal de Apatzingán.
De acuerdo con el dirigente sindical, una comisión de empleados sostuvo este día reuniones con la diputada local por el distrito de Apatzingán, Sandra Olimpia Garibay, así como con la diputada Fabiola Alanís, presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, para solicitar su intervención y gestionar un encuentro con el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
Según la versión de los trabajadores, actualmente 33 empleados sindicalizados ya fueron despedidos, presuntamente bajo el argumento de haber participado en una “manifestación violenta”. No obstante, los inconformes aseguran que las protestas realizadas los días 4 y 5 de diciembre de 2025 fueron pacíficas y derivaron de la retención ilegal, de la caja de ahorro y de las cuotas sindicales. Incluso, afirman contar con videos que respaldan que la movilización fue en modalidad de “brazos caídos” y sin actos de violencia.
El conflicto, advierten, podría escalar aún más. De acuerdo con el sindicato, la presidenta municipal habría advertido que, de no ceder en las condiciones generales de trabajo, podrían despedirse hasta 348 empleados basificados, quienes forman parte del SUESMA y del propio ayuntamiento. El sindicato indica que se trata de una lucha sindical de 42 años que hoy se quiere borrar de un momento para otro.
González Magaña también denunció casos particularmente sensibles, como el de trabajadores con más de dos décadas de antigüedad, que fueron cesados pese a estar a meses de jubilarse. “Hay compañeros con 25 o 27 años de servicio que hoy están en situación de despido”, dio a conocer.
Otro de los señalamientos apunta a presuntas incongruencias en el manejo administrativo del ayuntamiento. Mientras la autoridad municipal argumenta problemas financieros y exceso de personal, el sindicato asegura que se han despedido a más de 30 empleados, pero al mismo tiempo se ha contratado alrededor de 200 nuevas personas.
Los trabajadores aseguran que, en un intento por llegar a una solución negociada, propusieron congelar el aumento salarial para 2026 y pausar temporalmente algunas prestaciones económicas durante el presente año, con el fin de aliviar la situación financiera del municipio. Sin embargo, acusan que no hubo disposición para el diálogo por parte de la presidenta municipal.
Finalmente, los empleados exigieron la reinstalación inmediata de los compañeros despedidos y advirtieron que, de judicializarse el conflicto, los laudos laborales probablemente se resolverán a favor de los trabajadores. No obstante, señalaron que esos procesos pueden tardar entre dos y tres años, lo que implicaría que el costo económico recaiga en la siguiente administración municipal. “Eso sería un golpe financiero fuerte para la o el próximo presidente municipal de Apatzingán, porque se tendrían que pagar salarios caídos, laudos y adeudos”, concluyeron.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Apatzingán no ha emitido una postura oficial sobre estas acusaciones.






