Arturo Hernández Gutiérrez
Zitácuaro, Michoacán a 12 de septiembre de 2016.- El presidente municipal Carlos Herrera Tello fue duramente cuestionados este lunes por comerciantes y empresarios, al presentar lo que llamó proyecto de modernización y embellecimiento de la Avenida Revolución, principal arteria y corredor comercial de esta demarcación del oriente de Michoacán.
Ante decenas de integrantes de la Iniciativa Privada, una buena cifra de empleados del ayuntamiento y algunos exalcaldes, el edil zitacuarense fue acusado de diseñar planes sin el consenso de las partes que resultarán afectadas por una obra que será en tres etapas y que comprenderá de la calle Leandro Valle hasta Miguel Carrillo por Avenida Revolución.
Tanto Herrera Tello como su director de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, José Hugo Raya Pizano, hablaron de las “bondades” del proyecto, una obra –aseguraron- que “refrescara” a la ciudad y le permitirá recuperara su “identidad” de un sitio de fuerte pujanza económica.
Asimismo, hablaron de la transparencia de la licitación para adjudicar la obra, precisamente a tres semanas de que una televisora nacional mencionara que una de las empresas de Herrera Tello habría presuntamente incurrido en acciones fraudulentas en trabajos de construcción en la Delegación Miguel Hidalgo de la Ciudad de México por un monto de 190 millones de pesos.
Zitácuaro será una ciudad competitiva, se aprovecharán las fortalezas en materia logística y de turismo, destacó Herrera Tello, tras precisar que la primera etapa de la modernización de la Avenida Revolución tendrá un costo de casi 20 millones de pesos y constará de pavimento hidráulico, ciclopista y alumbrado led, entre las principales acciones.
Algunos comerciantes y prestadores de servicios señalaron que el proyecto de la administración municipal no contempla ninguna medida que amortigüe la afectación que causará una obra que tendrá cuatro meses de duración en cada una de sus etapas.
Hablaron de que en ese tiempo puede haber muchas quiebras de negocios, a lo que ni Herrera ni su director de Fomento respondieron directamente.
El primero habló de un plan de “mitigación” de costos que implementarían los gobiernos estatal y municipal.
Dos expresidentes municipales salieron al quite del edil zitacuarense, con el argumento de que los beneficios serán mayores que los costos para todos los dueños de establecimientos en la Avenida Revolución y población en general.
Otro empresario y profesionista llamó al alcalde de incongruente, “teatrero” y que no consulta a la ciudadanía para gobernar.
Uno más sostuvo que el evento sólo fue para legitimar una decisión tomada en el escritorio y sin el consenso de los afectados ni de otros ciudadanos.






