Ciudad de México. – La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, negó que su llamado a “bajarle a la nota roja” implique censura o pactos de silencio con los medios de comunicación, luego de la polémica generada por sus declaraciones en el marco de los preparativos para el Mundial de Futbol 2026.
Un día después de proponer un “gran acuerdo” con medios para disminuir la cobertura de hechos violentos, Brugada aseguró que su planteamiento fue malinterpretado y que respeta el papel crítico del periodismo.
Señaló que su intención es abrir un debate público sobre la función social de los medios, la ética informativa y el impacto de la cobertura en la percepción ciudadana de inseguridad.
La mandataria reiteró que, aunque la incidencia delictiva ha disminuido en la capital, la percepción de inseguridad sigue siendo elevada y está influida por la difusión constante de la nota roja.
En ese sentido, afirmó que en la Ciudad de México no habrá censura, sino diálogo con medios, especialistas y sociedad civil.






