-
home Columnistas, Destacadas Bolivia: el huevo de la serpiente, opinión de Teresa Da Cunha

Bolivia: el huevo de la serpiente, opinión de Teresa Da Cunha

Teresa Da Cunha

Seamos muy concretos: sólo Evo Morales es responsable de su propia queda. Dejemos de llorar lágrimas de cocodrilo porque los bolivianos salieron a la calle y gritaron: “el rey va desnudo”. Evo pudo ser un hombre de estado, optó por ser una otra desilusión política, traidor y represor (cuando fue necesario ) de sus propias raíces indígenas .

Sin embargo, para allá del destino del individuo, más propio a una tragicomedia , no hay que soslayar la gravedad de la situación presente de Bolivia, ni sus implicaciones para todo el continente americano.

Puntualizamos: las protestas populares en Bolivia , el discurso del comandante de sus fuerzas armadas y la renuncia de Evo Morales no constituyeron lo que ( aún ) no puede ser llamado de golpe de estado ( a este propósito ver el manual del golpe de estado de Curzio Malaparte). Pero, la renuncia de Evo, del vicepresidente y, también, la renuncia colectiva de todos los miembros del orden de sucesión, abrió la posibilidad real de un golpe de estado, en los próximos días.

Porque, el vacío de poder creado a propósito por esta táctica del grupo de Evo, de salir para se perpetuar, implica una ruptura , no solo con un orden de sucesión plasmado constitucionalmente, que pasaría por una presidencia interina, que tendría como encargo único asegurar nuevas elecciones, como asegura el “llamado “ propagandístico a los grupos diversos (sin embargo con objetivos comunes) heterodoxos , que desde el kirchnerismo , el bolivarismo a la Maduro, y otras manifestaciones populistas, intentan destruir, desde adentro, los frágiles cimientos de la democracia en nuestro continente.

El golpe de estado no existió, si existieron condiciones de inseguridad pública que estaban derivando en insurrección generalizada. Pero, un golpe de estado militar es un real riesgo en un futuro cercano. Un riesgo, que tendrá enormes costos . Un riesgo que solo una solución política, coordinada con y desde la OEA, podría evitar . Un riesgo que tenemos el deber de ayudar a la nación boliviana a contener.Evitar enfrentamientos sangrientos inútiles. Rebasar, en el terreno, las condiciones de una deriva para opciones de represión dictatorial que, no sólo atacarán los pilares de Bolivia, nos afectarán a todos.

Eso, es lo que deberíamos desde México , como país miembro de la OEA, estar cuidando . Que se encuentre una solución pragmática que, ante el vacío de poder de hoy, no aproveche el mismo, para un real golpe de estado.

Lo que dejó Evo Morales a los bolivianos fue un huevo de serpiente incubando. Como siempre, optó por cuidar sus intereses y, no los de esa grande nación y de ese pueblo , multiétnico, tan sufrido.

Lo que necesita Bolivia , en este momento, lo repito y lo seguiré afirmando, es de un pacto de gobernabilidad que permita convocar a elecciones.

No de una situación de vacío del poder, que sí puede llevar a un verdadero golpe militar , ni mucho menos de “organizar “ los Altos para “guerrilla “ .
La inestabilidad que se observa en el continente , desde Venezuela , pasando por Chile, Bolivia, Nicaragua , Guatemala, Brasil, Argentina, etc, puede , aparentemente , parecer diversa . Pero no lo es.

Es fruto de la gangrena social, de la ineficiencia en materia económica , de la no existencia de respecto por los derechas individuales y, por los insoportables niveles de corrupción , tanto de los políticos de “derecha” como de los de “izquierda” . Son la consecuencia de falta de información , de ausencia de cultura democrática, sostenida esta por el culto a la personalidad , y por un cotidiano de grandes violencias, en que es , prácticamente, imposible vivir sin temor y, mucho menos , “soñar “ el futuro .

En este contexto, es de aplaudir la recusa de las fuerzas armadas de seguir apoyando a Evo Morales. Porque mantener el apoyo equivalía , sobre el terreno entrar a una dinámica de represión sangrienta. No me sorprenden algunas de las reacciones emitidas en México a la formulación de este posicionamiento de abandonar a Evo Morales. Sin embargo ,déjenme ver si los entiendo. Los que se “ofuscan” por la recusa del ejército de Bolivia de continuar apoyando a Evo, ¿están proponiendo que las Fuerzas Armadas deberían haber intervenido y realizado una masacre de los más de 2 millones de manifestantes, o sea del pueblo en las calles de las ciudades de Bolivia? O sea, que defienden? Que la función de los militares era reprimir a los asesinos de 2 millones que, pacíficamente, impugnaban elecciones que el régimen manipuló, para mantener en el poder a un hombre, Evo Morales, que a todas las luces, había usado de todos los instrumentos del poder, para se mantener en el mismo , sin respetar ni procesos, ni referéndum, ni límites constitucionales ?

Otros dirán que se dejó solo a un “ grande hombre “. Yo, tengo una particular aversión por los “cultos a la personalidad “ y una enorme desconfianza por los “grandes hombres “ y, más aún , por el mito del “ hombre fuerte “, los “mesías” y los “ indispensables “. Sobre estos últimos, de hecho, comparto la opinión de Charles De Gaulle . Peo, cuanto a la “grandeza “ de Evo ,, precisamente porque tuvo la oportunidad de lo ser y prefirió ser otro cacique , confieso que soy, extremadamente ,escéptica.

A este propósito cito la una muy respetada influencer venezolana, de @Soto Parra :

“En 2008, Evo impulsó una nueva Constitución que permite solo una reelección, pero en 2016, consultó en un referéndum la posibilidad de la reelección indefinida. 51% de los bolivianos se pronunciaron en contra de facilitar una nueva reelección. Sin embargo, en 2017 el Tribunal Constitucional Plurinacional le permitió a Morales ser candidato porque “sus derechos políticos” al ser derechos humanos, estaban por encima de la Constitución. Así, en el 2018 el TSE admitió la candidatura con el mismo argumento. Estos datos, agravan el cuadro de un proceso electoral cuestionado y sensiblemente denunciado cuando el conteo de votos se detuvo durante casi un día, provocando acusaciones de fraude y disparando las protestas y huelgas. Pero la paralización del conteo no fue el único detonante, los civiles reclamaron el transporte inadecuado de las urnas y actas a los Tribunales Departamentales; se opusieron a la auditoría de la OEA (…).

Evo Morales pudo culminar una gestión con altos niveles de aprobación y buenos resultados económicos, pero decidió violar la Constitución, burlar el mandato del referéndum y hacer trampa en la primera vuelta electoral para no darle más cancha a sus opositores. Solo Morales es responsable de su caída. Las protestas de estos días tienen asideros, tantos y tan profundos, que terminaron sumando el motín de la fuerza pública. Evo no quiso medirse en unas elecciones libres y optó por renunciar, rellenando el discurso de sus pares que ahora denuncian un golpe de Estado. Ojalá que Bolivia salga de esto armando una transición ordenada, un pacto de gobernabilidad democrática y sus elecciones libres.”

Exactamente, Evo Morales podría haber sido un hombre de Estado, saliendo a tiempo del poder, entregando a Bolivia una verdadera democracia , con instituciones fuertes y, un cambio de cultura política. Todavía, en las últimas semanas, pudo construir una vía para una solución digna y política , pacífica de la crisis. Sin embargo, no lo hizo. Prefirió aferrarse al poder . Eternizarse como “salvador”, “ hombre providencial” , el “indispensable “ . Sembrar votos.

Ahora bien , si algo aprendimos a lo largo del último siglo es que quien siembra votos , cosecha tempestades. Evo, no fue una excepción . Infelizmente sólo será (y fue) otro cacique con ambiciones de dictador vitalicio.

Las opiniones vertidas en las columnas son de exclusiva responsabilidad de quienes las suscriben y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de Monitor Expresso