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Mientras que el agua nos llega hasta el cuello – La Opinión de Estanislao Soto Andrade



La vida da lecciones a cada momento, algunas simples y otras dolorosas, pero es un hecho que las señales siempre han estado y las hemos ignorado, en base a estas lecciones es cundo se decide actuar, se decide tomar una acción preventiva, que en realidad es una acción de miedo.

El agua es un verdadero rival en desafiar las acciones preventivas, es capaz de derribar, cavar e incluso arrastrar todo aquello que obstaculice su paso, pues no entiende de necesidades, carece de razón ante toda explicación humana.

Cuando una obra hidráulica va hacer construida se toma en consideración una avenida de diseño, que es una crecida de agua, conocida como creciente, según la importancia de la obra así mismo es el tamaño de la acción de prevención, esta acción para el caso hidrológico es medida en años, es decir, el tiempo medio entre dos avenidas con caudales iguales y se le conoce como “periodo de retorno”, pero no se debe de olvidar que esto es solo una probabilidad, lo cual deja incertidumbre entre si ocurrirá o no ocurrirá, también queda en juego la pregunta ¿podemos hacer algo para evitar que ocurra?.

A simple vista esto no parece tan grave, el que simplemente se destruya una obra hidráulica no se escucha catastrófico, el problema está en las consecuencias al destruirse o en su mal funcionamiento, al hablar de obras hidráulicas se habla desde la red de drenaje de una ciudad hasta una presa de almacenamiento, en las poblaciones medianas entre 100,000 y 1, 000,000 de habitantes como es el caso de Morelia, se considera un periodo de retorno de 5-10 años, si se toma el periodo más grande de 10 años para el diseño, lo que se está diciendo es que se tendrá una probabilidad de 100/10 = 10% de que la red de drenaje no funcione correctamente y pueda ocasionar alguna inundación, también se puede leer como una probabilidad de que no ocurra lo anterior de un 90%; en el caso de las presas de almacenamiento con alguna población aguas abajo, el diseño es considerado para un periodo de retorno de 10,000 años, es decir, 100/10,000 = 0.01% de que ocurra, también leído como el 99.99% de que no ocurra.

Estas probabilidades pueden variar de acuerdo a nuestro comportamiento con respecto a nuestro planeta, es una realidad que cada vez llueve menos, pero con mayor intensidad y una menor duración, lo cual permite que el escurrimiento de la lluvia sea más rápido y no permita absorber al suelo como anteriormente era, lo cual conlleva a tener mayores avenidas y lamentablemente una menor recarga de los mantos friáticos, aunado a ello, el derribe de bosques, incremento de zonas agrícolas y de pavimentaciones de concreto, sólo contribuye a que esta escorrentía sea aún más rápida, en cuanto a las ciudades, el tirar basura a la calle ayuda a los constantes bloqueos de la red de drenaje pluvial, generando que la red no trabaje de una forma correcta, lo cual contribuye a la generación de las inundaciones de las zonas bajas de las poblaciones.

Es una realidad que mientras más rápido se produzcan estos escurrimientos, más probabilidades de que ocurra una avenida que supere al diseño de las obras hidráulicas se presente, el ayudar con el cuidado de bosques y conservación de suelos, así como el tratar de mantener la mayor parte de áreas verdes en las zonas urbanas e incrementar nuestra educación en los cuidados del medio ambiente, permitirá tener mejores expectativas con respecto a nuestro riesgo.

¡CUIDEMOS EL PLANETA TIERRA!

Querida tierra:

Tus aguas cristalinas,

Que vienen de un manantial

Parecen perlas brillantes

Que alumbran su caminar.

El cruel hombre sin alma

Te contamina a cada instante

Como si el oro fuera la vida

Por ser valioso y brillante.

El despiadado hombre ignora

El zumbido de una abeja

El ulular de un búho

El lenguaje de la selva.

Lloras cuando tus árboles talan

Despojando una a una

Las ramas de tu ropaje

De tus frutos y tus nidos.

Gritas cuando te maltratan

Cuando arrojan sin piedad

Basuras a tus laderas

A tus montañas y ríos.

Es triste ver cómo te destruyen,

Como arañan tu cuerpo

Hasta convertirte

En fosas áridas y sin vida.

Tú nos das la vida,

Los frutos y más alimentos

Tierra, espacio sin igual

Tienes paisajes hermosos

Que todos debemos cuidar

Para alcanzar la libertad.

Poema obtenido de la página “Poemas del alma”

Autor Catalina16