-
home Columnistas, Destacadas 5 de mayo y Donald Trump – La Opinión de Héctor Marín Rebollo

5 de mayo y Donald Trump – La Opinión de Héctor Marín Rebollo

La agonía del absolutismo se manifestó claramente en la política de Napoleón III llamado “el pequeño” por Víctor Hugo. Ambicioso, golpista, conservador y fiel a las ideas de dominio colonialista llevó a Francia a torpes aventuras. Intentó un protectorado en Ecuador, participó en guerras en las que no ganó nada, perdió la corona e hizo el ridículo en México cuando su pupilo y protegido Maximiliano de Habsburgo fue fusilado en Querétaro el 19 de julio de 1867.

Tres años después Napoleón Tercero fue hecho prisionero el 3 de septiembre de 1870 en Sedán, (Las Ardenas) durante la guerra franco-prusiana, fue enviado al exilio y murió solo y abandonado en Inglaterra.



En esa época en los Estados Unidos se enfrentaban dos proyectos. En el norte de ese país los abolicionistas burgueses querían industrias y por lo tanto obreros con salarios y la liberación de esclavos en toda la nación. Abraham Lincoln lideraba el proyecto y Ulises Grant fue su jefe de armas.

En el sur los finqueros terratenientes no aceptaban pagar salarios a los esclavos negros. Eso enfrentó a los Estados Unidos en la llamada Guerra de Secesión en la que Jefferson Davis y el General Edward Lee desempeñaron los papeles centrales de la fracción de Confederados del sur.

Napoleón Tercero apostó a tomar México en tres meses con sus tropas, conocidas como las mejores del mundo, desbaratar la competencia que para Francia ya representaba Estados Unidos como potencia en desarrollo, y de paso, imponer en México a un “emperador” de los Habsburgo: Maximiliano.

El 5 de mayo de 1862 aquel, el mejor ejército del mundo, fue despedazado en el combate cuerpo a cuerpo por el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional con el apoyo de contingentes de patriotas de muchas entidades de México, así como los indígenas de Xochiapulco, Tetela, Cuetzalan y Xochitlán del Distrito de Zacapoaxtla,  Puebla.

“Las armas nacionales se han cubierto de gloria” diría Zaragoza al Presidente Juárez. Eso detuvo a Francia más de un año e hizo posible la victoria de Abraham Lincoln y la derrota de los esclavistas.

Eso se comprendió claramente en EE UU.

La importancia de ese hecho que asombró al mundo es celebrada históricamente (incluso en la Casa Blanca), no se diga en México. Pero el gaznápiro que se apellida Trump este año simplemente desdeñó el homenaje. ¡Lo que hace la ignorancia de la historia! Ese tipo no lee ni el periódico.

profesor de educación primaria, Licenciado y Maestro en Pedagogía, diplomado en la Escuela Karl Liebknetch de Potsdam, Alemania. Realizó estudios de Derecho en la UNAM. Estudió la Maestría en la Universidad Hispano-Mexicana.