Gunma, Japón.– Kokichi Akuzawa, un japonés de 102 años originario de la prefectura de Gunma, se convirtió a inicios de agosto en la persona de mayor edad en alcanzar la cima del monte Fuji, la montaña más alta de Japón con 3,776 metros de altitud.
El logro fue reconocido oficialmente por el Libro Guinness de los Récords, según confirmaron medios locales. Sin embargo, el protagonista del hito prefirió restarle importancia. “Soy seis años mayor que la última vez que subí”, declaró en entrevista con la agencia AFP, aludiendo a su anterior ascenso a los 96 años. “He estado allí y he visto las vistas muchas veces, no fue nada especial”, añadió.
El camino hacia esta nueva proeza no estuvo exento de dificultades. En enero pasado, Akuzawa sufrió una caída mientras escalaba una montaña cercana a su hogar, lo que desencadenó complicaciones de salud que incluyeron una crisis de herpes y una hospitalización por insuficiencia cardíaca.
A pesar de la preocupación de su familia, el centenario alpinista decidió retomar su entrenamiento con disciplina férrea. “La recuperación fue tan rápida que sus médicos no podían creerlo”, relató su hija Yukiko, de 75 años.
Como parte de su preparación, Akuzawa mantenía una estricta rutina: despertaba temprano, caminaba una hora diaria y escalaba montañas casi todas las semanas. Esa constancia le permitió desafiar los límites de la edad y convertirse en un referente de resistencia y vitalidad.
Con esta hazaña, Akuzawa no solo impuso un récord mundial, sino que también dejó una lección de perseverancia y determinación que ha inspirado a miles dentro y fuera de Japón.






